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QUERIDOS REYES MAGOS:


Imagen de google.

Este año no quiero juguetes ni regalos caros, tampoco con esta carta quiero pediros demasiado, sé que en estas fechas tenéis mucho trabajo. Perdonar la letra, todavía no tengo suficiente práctica en reglones rectos y párrafos perfectos. A estas horas, todos andan ilusionados y contentos, y hasta nerviosos por vuestra llegada desde Oriente. 


Quiero pedir para conseguir que el mundo sea más mundo y humano, que no se aprieten los gatillos de las armas, que las bombas no hagan ruido, que no hayan fronteras entre los Estados, que todos seamos bienvenidos. Yo tan solo quiero para el hombre un poco de cordura para así acabar con tanta locura, un silencio que apague gritos, unas palabras que alcen la voz para callar miedos y establecer diálogo, que el terror no tenga cabida en nuestro entorno, que entre hermanos haya cariño infinito.


Majestades, quiero pedir ilusión para el que no tiene ganas de vivir, fuerza para el que le flaquean los cimientos, salud para los enfermos, armonía para los ancianos, alegrías para los que cuentan con mis mismos años. Un poco de risa para aquél que no es feliz y si puede ser un hogar para los desahuciados. Alivio para los suspiros, un “basta” para el machismo,  un beso donde un golpe su marca ha dejado. El regreso para los que se tuvieron que marchar, trabajo para los parados, un poco de pan, leche y, por favor, chocolate para alimentar el llanto de un niño que se duerme sin cenar. Solidaridad y generosidad.


Y si es posible que no haya lágrimas dolorosas y si nacen que sean de emoción, que los valores no se pierdan y que el odio y la maldad desaparezcan y en sus lugares crezcan bondades, un corazón gigante para todo aquél que no sabe amar y muchos “te quiero” llenos de verdad.


Majestades, para mi, solamente pido poder ir a los toros en libertad, que la política no tiña de colores las cosas bonitas de la vida y que la paz nos traiga sosiego y calma. Por último, interceder ante Dios para que no nos deje de la mano y que la Esperanza siempre esté a nuestro lado.


Espero que al recibo de esta carta la leáis, si algo me podéis conceder las gracias ya os las doy por adelantado. No os lo pido por mi sino en recuerdo de aquel niño que hace más de dos mil años nació cuando llegó la Navidad y, días después, fuisteis a adorarlo y a llevarle regalos.


Melchor, Gaspar y Baltasar, mis queridos Reyes Magos, me despido deseándoos buen viaje y mis mejores deseos en este nuevo año.


Eliana Abellán Sánchez (@Eliana_Abellan)

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